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abril 16, 2018

Cómo aprender a manejar la frustración: 4 Claves para cultivar una mente serena

Uno de los rasgos distintivos de los emprendedores exitosos es su capacidad para lograr cosas y materializar sus intenciones en el mundo, pero este gran poder tiene un lado negativo: la baja tolerancia a la frustración, pues como en el pasado han experimentado grandes éxitos, esperan y trabajan para que las cosas sucedan como ellos desean, pero muchas veces esto no ocurre y la frustración se apodera de sus mentes. Muchos saben manejarla pero otros no, es por eso que decidí escribir este blog y poder ayudar a aquellas personas a las que les cuesta trabajo saber manejar la frustración.

Todos nos hemos sentido frustrados en alguna ocasión, cuando se nos hace un nudo en la garganta y nuestro corazón late a mil por hora porque sentimos que nos topamos contra un muro que no nos deja avanzar. La frustración es una emoción que surge como resultado de no poder alcanzar algo que deseamos, sucede que cuando percibimos que hay algo que se interpone en nuestro camino.

La frustración es una emoción aflictiva que nace de la ira, la cual es la respuesta más primaria y automática ante una situación que consideramos como una amenaza para el cumplimiento de nuestros anhelos o porque sentimos algún tipo de agravio. La ira se convierte en frustración cuando la situación no mejora y somos conscientes que nuestra estrategia no está funcionando y es muy probable que no alcancemos nuestro objetivo.

El problema con las emociones negativas como la frustración es que distorsionan nuestra percepción de la realidad y nuestra visión se acorta porque lo que si no aprendemos a transformarlas corremos el riesgo de quedarnos presa de la negatividad y tomar decisiones irreflexivas que en lugar de mejorar la situación, la empeoren. Todos en algún punto de nuestras vidas hemos presenciado escenas en las cuales una persona dominada por la ira, la frustración o el enojo hace cosas agresivas que lastiman a otras personas, ya sea que use la violencia física o las palabras para dañar a otro ser.

En el Tíbet tienen un proverbio que dice ¨Con el cuerpo podemos romper un hueso y con las palabras podemos destrozar un corazón¨, que sirve como alerta para ser conscientes que toda la violencia en el mundo es consecuencia de la ira y el odio, por eso siempre hay que pensar antes de hablar y actuar y cuando estemos cegados por la ira es mejor abstenerse de hacerlo.

Cuando la frustración no es procesada y transformada surge el enojo y el rencor que ya es un sentimiento por lo que es mucho más estable y duradero y que solo lo pueden albergar los seres humanos. Por ejemplo si tú le quitas la comida a tu perro cuando éste come seguramente experimentara cierto grado de ira pero pasados unos minutos se le olvidará casi por completo, a diferencia de un ser humano el cual al recibir una ofensa o una agresión puede permanecer con el resentimiento por meses e incluso años, debido a que la frustración se ha transformado en enojo y a partir de ese sentimiento se coloreara su percepción del mundo.

Cuando nuestras emociones negativas no son transformadas en positivas estás se guardan en nuestro interior como sentimientos de rencor y odio quedando así anclados en el pasado y dañando considerablemente nuestra salud física, emocional y mental.

Transformación de la frustración

Te comparto algunas estrategias que te pueden servir para transformar a la frustración:

1.- GENERA CONCIENCIA.

Lo primero que tenemos que hacer es tener consciencia de que nos sentimos frustrados. Reconocer nuestros tropiezos o sentirnos desilusionados no nos convierte en personas débiles, al contrario tener consciencia y reconocer nuestras debilidades nos hace ser una persona fuerte. Una forma fácil de llevar nuestra atención hacia nosotros mismos es observar a nuestro cuerpo, notar nuestro ritmo de respiración, nuestras sensaciones y gestos, así cuando notemos que estamos alterados es momento de parar y no dejar que la emoción se haga más grande y nuble nuestra visión. Puedes utilizar la técnica PARAR

PA – Deja de hacer lo que estás haciendo, haz una pausa

R- Respira, inhala y exhala.

A – Atención, lleva tu atención hacia tu cuerpo y relájalo mientras tomas un par de respiraciones

R – Regresa, vuelve a tus actividades con una mente en calma.

2.- CULTIVA LA PACIENCIA.

Para contrarrestar las emociones negativas debemos de usar la fuerza de oposición o antídoto que ayuda a neutralizarla. En el caso de la frustración el antídoto es la paciencia.

La emoción negativa se neutraliza

Una idea que ayuda mucho para cultivar la paciencia es que en la vida hay que aceptar que siempre en algún punto hay dificultades y que no siempre podemos obtener lo que queremos cuando lo queremos, así que hay que saber esperar mientras aprendemos de las experiencias y crecemos.  En la vida siempre tenemos 2 opciones, obtenemos lo que deseamos lo cual es un logro o no obtenemos lo que deseemos lo cual es una oportunidad de aprendizaje.

Utiliza las frases del gran Santideva:

¨Si existe una solución, ¿Qué necesidad de preocuparse?, si no existe una solución, ¿Qué sentido tiene preocuparse¨

3.- APRENDE DE TUS EXPERIENCIAS

Cuando sientes frustración en lugar de quedarte enfrascado/a en esa emoción destructiva, ocúpala para reflexionar y observar que fue lo que sucedió y busca descubrir las causas del porque no lograste lo que deseas. Piensa en que si no obtuviste lo que anhelabas posiblemente se deba a 2 factores:

a) Tu estrategia no es la correcta

b) La ejecución de la estrategia no fue la adecuada

Al analizar estos 2 puntos puedes desarrollar un plan de acción para mejorar y en la siguiente ocasión alcanzar tus objetivos.

4.- CULTIVA EL PERDÓN

En la vida muchas veces nos vamos a enfrentar a personas con poco nivel de conciencia que nos ofendan o nos agredan pero en lugar de guardarles rencor hay que aprender a perdonar. Perdonar es comprender y al hacerlo nos liberamos, cuando no perdonamos a las personas o a nosotros mismos nos ponemos un grillete y vivimos presas del rencor o la culpa y esto nos hace vivir cargando todas estas emociones negativas. Perdonar es liberarte a ti mismo/a de esas emociones negativas, sabiendo que eso no cambia el pasado pero si ensancha el futuro porque nos liberamos de la negatividad.

El perdón no es excusar el comportamiento del ofensor, es abandonar el resentimiento y contemplar al otro como un ser humano a pesar de lo que ha hecho.

Espero que estas ideas hayan sido de tu utilidad.

Vive intensamente.

Alejandro Valdés

Alejandro.valdes@wpbrclientes.com