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marzo 28, 2016

3 Formas para reconectarte contigo mismo/a

 “De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo”

William Shakespeare

Hoy más que nunca es más fácil quedar atrapado por la vorágine del mundo exterior que reclama nuestra atención: Las relaciones, el trabajo, las preocupaciones cotidianas y el mismísimo celular que en estos días parece acaparar toda la atención o incluso el esfuerzo constante que hacemos para tratar de complacer a otros para recibir admiración, respeto y amor.

El problema con enfocarnos tanto en el exterior es que perdemos contacto con nosotros mismos, con nuestro mundo interior, aquel mundo donde se encuentran nuestros pensamientos más íntimos, nuestros sueños, anhelos y nuestros sentimientos. En este mundo interior es donde podemos encontrar momentos de paz y profunda reconexión con tu propia esencia.

Te comparto 3 formas con las cuales puedes por unos momentos volver a reconectar con tu mundo interior y de esta manera vivir en mayor balance contigo mismo.

1.- El poder de conectar con tu motivación más profunda.

Tomate unos minutos durante el día y coloca ambas manos sobre tu corazón y respira varias veces de manera lenta y profunda. Presta atención a cualquier cosa que aflore en tu mente, en tu corazón y en tu abdomen. Considera ahora cuál es tu motivación más profunda ¿Cuál es tu deseo más real? ¿Qué es aquello que más anhelo en mi vida? ¿Qué es aquello que me puede dar paz y satisfacción duradera?

Finalmente observa y advierta al testigo de tu experiencia, es decir, esa parte de tu conciencia que sencillamente se da cuenta de los contenidos de tu experiencia. ¿Quién es el que está consciente? ¿Quién es el que experimenta esta y todas las experiencias que componen tu vida?

Respira y relájate en esa conciencia durante unos instantes… Luego suéltalo todo y prosigue con tu vida.

2.- El poder del baile.

El baile y la danza te permiten la máxima auto-expresión, cuando bailamos libremente entramos en conexión no solo con nuestro cuerpo sino con nuestras emociones y con nuestra esencia. En 1970 Gabrielle Roth desarrollo un método de meditación en movimiento llamado los 5 Ritmos, el cual lo podemos definir también como un ejercicio muy sencillo, que empieza concediéndole importancia a la relación con el cuerpo y la respiración, mediante la ayuda de música cuidadosamente seleccionada e información guiada.

Estos ritmos son: Fluido, Staccato, Caos, Lírico y Quietud. Estos ritmos representan estados mentales y emocionales y si se llevan siguiendo el método le permite al estudiante encontrarse consigo mismo y reconectar con su cuerpo y su mente. Si te interesa profundizar sobre esta metodología te recomiendo que revises la información que hay en la red sobre el mismo.

Algo más sencillo pero no tan profundo y efectivo es que durante el día selecciones una de tus canciones favoritas y simplemente te pongas a bailar dejando que tu mente y tu cuerpo se suelten mientras disfrutas de la música.

3.- El poder de las preguntas poderosas.

Aquello a lo que diriges tu atención se convierte en tu experiencia. La atención es el timón de la conciencia, tú estas donde está tu atención y la mejor manera de dirigir tu foco atencional es a través de las preguntas.

Tomy Robbins desarrollo este conjunto de preguntas que recomienda te las hagas en la mañana antes de iniciar tu día para cargarte de energía y enfocarte en los aspectos positivos de tu vida.

Detente durante el día y hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es aquello que me hace sentirme feliz ahora?
  • ¿Qué es aquello que me hace sentirme orgulloso con mi vida en estos momentos?
  • ¿De qué estoy agradecido en mi vida? ¿Qué me hace sentirme agradecido con mi vida ahora?
  • ¿Con que estoy comprometido con mi vida ahora?
  • ¿A quién amo? ¿Quién me ama?

Al hacerte estas preguntas rutinariamente podrás acezar a estados emocionales poderosos y sobre todo tendrás una sensación de estar en contacto directo contigo mismo/a.

Practica estas 3 maneras de reconectarte contigo y verás cómo gradualmente tendrás mayor paz interna y satisfacción.

 

Vive intensamente.

Alejandro Valdés