¿Tu empresa está construyendo patrimonio o solamente un auto-empleo?

Hay empresarios que llevan 5, 10 o 15 años construyendo una empresa y nunca se han detenido a hacerse una pregunta aparentemente sencilla:

¿Qué está construyendo mi empresa para mí?

No hablamos solamente del sueldo que recibimos cada mes.Hablamos de algo más profundo:

Si mañana dejaras de trabajar en tu empresa, ¿qué quedaría después de todos estos años de esfuerzo y riesgo?

Porque ser empresario significa asumir riesgos que pocas personas están dispuestas a tomar.

Ponemos nuestro dinero en un proyecto cuyo resultado desconocemos. Contratamos personas sin tener garantizadas las ventas del siguiente mes. Firmamos créditos, hacemos compromisos con proveedores, enfrentamos competidores, crisis económicas, cambios tecnológicos, problemas de cobranza y obligaciones fiscales y laborales.

Cuando las cosas van bien, muchas personas participan de los resultados. Pero cuando las cosas van mal, alguien tiene que resolver.Y normalmente ese alguien es el empresario.

Ser empresario es aprender a vivir con incertidumbre mientras construyes algo que todavía no sabes si funcionará.

Entonces vale la pena hacerse una pregunta:

¿Cuál debería ser la recompensa por asumir ese riesgo durante tantos años?

Una parte de la respuesta es el patrimonio.

Tener una empresa no significa necesariamente tener patrimonio

Estamos acostumbrados a medir el éxito empresarial por variables muy visibles:

  • Ventas.
  • Número de colaboradores.
  • Sucursales.
  • Clientes.
  • Instalaciones.
  • Crecimiento.

Y todas importan.

Pero podemos pasar diez años haciendo crecer una empresa y continuar dependiendo completamente de ella para vivir.

Podemos tener una empresa que factura millones y, sin embargo, si dejamos de trabajar mañana, nuestros ingresos prácticamente desaparecen.

Tenemos empresa. Pero todavía no tenemos libertad.

Por eso necesitamos distinguir dos cosas: construir una empresa y construir patrimonio.

No son necesariamente lo mismo.

Entonces, ¿qué es el patrimonio de un empresario?

Podemos entenderlo de una manera sencilla:

Patrimonio es el valor económico que hemos logrado construir y que puede seguir generando riqueza más allá de nuestro trabajo cotidiano.

Para un empresario podemos pensar en tres grandes motores patrimoniales:

1. Activos que generan ingresos

Son bienes que hemos adquirido y que pueden producir flujo sin depender directamente de nuestras horas de trabajo. Por ejemplo:

  • Una casa o departamento en renta.
  • Un local comercial que genera rentas mensuales.
  • Una oficina o bodega arrendada.
  • Un terreno que genera rentas o tiene potencial de apreciación.
  • Una propiedad vacacional que produce ingresos mediante rentas.
  • Participaciones en otros negocios que distribuyen utilidades.

Aquí comienza una transición importante: de trabajar para producir dinero a poseer activos capaces de producir dinero.

2. Inversiones financieras

Es el capital que hemos logrado sacar de la operación y colocar en instrumentos financieros para que pueda crecer y eventualmente producir ingresos. Por ejemplo:

  • Fondos de inversión.
  • CETES y otros instrumentos de deuda gubernamental.
  • Acciones de empresas.
  • Planes de inversión de largo plazo.

La idea fundamental es sencilla: una parte del dinero que produjo la empresa comienza ahora a producir dinero por sí misma.

3. El valor de nuestra empresa

Existe un tercer activo que muchos empresarios olvidan:

su propia empresa.

Una empresa profesionalizada, rentable, con procesos, equipo, clientes diversificados y menor dependencia de su fundador puede tener un valor económico importante.

Por eso profesionalizar no solamente sirve para operar mejor.

También puede incrementar el valor patrimonial de la empresa.

Y algún día ese valor podría convertirse en liquidez mediante una venta total, parcial, entrada de inversionistas o algún otro mecanismo. Entonces nuestra riqueza no depende únicamente de cuánto dinero retiramos cada año.

También depende de cuánto vale el activo empresarial que estamos construyendo. De esta forma, el patrimonio del empresario comienza a apoyarse sobre tres motores:

ACTIVOS PRODUCTIVOS + INVERSIONES FINANCIERAS + VALOR DE LA EMPRESA

Y hay algo importante detrás de los tres: cada vez dependen menos de nuestras horas personales de trabajo.

¿Por qué un empresario necesita construir patrimonio?

Porque ser empresario implica asumir un riesgo enorme y nadie nos garantiza que el negocio que hoy funciona seguirá haciéndolo dentro de 10 o 20 años.

Los mercados cambian. Aparecen nuevos competidores. La tecnología transforma industrias. La Inteligencia Artificial modifica modelos de negocio. Las crisis económicas, la política, la regulación y la geopolítica pueden cambiar las reglas rápidamente.

Por eso existe un riesgo peligroso: confundir nuestra empresa con nuestro patrimonio.

Nuestra empresa puede ser nuestra principal máquina para generar riqueza, pero no debería ser el único lugar donde esa riqueza permanezca.

Porque después de años arriesgando capital, tiempo, reputación y tranquilidad para construir una empresa, es razonable que una parte de ese esfuerzo se convierta en patrimonio.

El patrimonio es la recompensa por el riesgo de ser empresario, pero también es lo que evita que tengamos que correr ese riesgo toda la vida.

El patrimonio como infraestructura para una vida más humana

Pero el patrimonio tampoco es el fin. El patrimonio es la infraestructura económica que nos permite construir una vida más humana.

Una vida donde podamos disfrutar también de otras formas de riqueza:

  • Tiempo, para decidir cómo queremos vivir nuestros días.
  • Experiencias, para conocer, viajar, aprender y disfrutar mientras tenemos salud y energía.
  • Familia, para estar verdaderamente presentes con las personas que amamos.
  • Ocio, para descansar, contemplar, jugar y hacer cosas que no necesitan producir ningún resultado económico.
  • Salud, para tener espacio para cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente.
  • Propósito, para dedicar energía a proyectos que quizá no buscan generar dinero, pero sí significado.
  • Servicio, para compartir parte de lo construido y contribuir a la vida de otros.

Quizá ése sea el verdadero sentido de crear patrimonio. No acumular más. Sino llegar al punto en el que el dinero deje de ocupar tanto espacio en nuestras decisiones y podamos dirigir nuestra atención hacia otras riquezas que también hacen valiosa una vida.

El patrimonio es la recompensa por el riesgo de ser empresario. La libertad es la recompensa por haber construido patrimonio. Y una vida plenamente vivida es lo que podemos construir con esa libertad.

Por tu libertad empresarial

Alejandro Valdés