El poder de la auto-aceptación radical

auto-aceptación radical

¨Aceptar lo que te toca vivir a pesar de que no te guste o no estés de acuerdo, es decirle SI a la vida¨

Según Tara Brach (2014) autora de libro ¨Aceptación radical¨, el cual recomiendo ampliamente, nos dice que la aceptación radical es una disposición a experimentarnos tal y como somos y vivir nuestra vida tal y como es, lo cual se traduce en un estado de paz y calma mental que se logra al fluir con la vida. Sin embargo poder vivir así resulta en un reto casi imposible para muchas personas en la actualidad.

¿Qué nos impide aplicar la aceptación radical a nuestras vidas y principalmente a nosotros mismos?

Cuando que somos niños y nuestra facultad racional es mínima, nos vemos expuestos a un sinfín de mensajes y condicionamientos socio-culturales sobre aquello que es bueno, malo, deseable, detestabe, admirable, etc. en el mundo, un conjunto de ideas que a la larga forman nuestro modelo de a realidad.

Todo inicia en nuestra familia donde nos prestamos como cera banda a la educación de nuestros padres, los cuales introyectan sus creencias sobre la vida y el mundo hacia nosotros sin que tengamos mucha conciencia. Después la escuela y la sociedad terminan por definir los estándares aceptables y nos apropiamos de creencias como: ¨Tengo que ser especial¨,¨Tengo que trabajar duro para ser exitoso¨, ¨Tengo que verme bien¨, etc. y así se estructuran los modelos sobre cómo debemos de SER para ser aceptados y reconocidos en la sociedad.

El problema es que muchas veces esos estándares son muy elevados y el buscar alcanzarlos genera mucho estrés y ansiedad. Por ejemplo en México la mayor parte de la población es mestiza, sin embargo en los medios de comunicación (televisión, revistas, cine) se nos comunica que el ideal de belleza es el de alguien de raza europea o anglosajona y el resultado es que las personas que no cumplen con el estándar se sienten inferiores e insatisfechas consigo mismas.

Recuerdo que durante mucho tiempo de mi niñez y adolescencia sentía que algo estaba mal en mí, tenía una sensación de no ser suficiente, de sentir que como yo era no podía encajaba en el estándar que se esperaba de mí y esto me hacía sentirme mal conmigo mismo, y mi estrategia fue la de ocultar y reprimir ciertas partes de mí, que a mis ojos eran ¨inaceptabes¨ y construir mecanismos de defensa para que esa parte vulnerable de mí no fuera descubierta.

Muchas personas no están a gusto consigo mismas porque la distancia entre lo que creen que deberían de ser y lo que son es vasta, y esa distancia no les permite auto-aceptarse.

Hace algunos años la revista Times público que el mayor miedo para muchas personas es de hablar en público, incluso superaba para muchos el miedo a la muerte. La razón por la cual exponernos en público nos dé tanto miedo, es la vergüenza a vernos y sentirnos como insuficientes que es a raíz del porque no nos aceptamos.

Los seres humanos usamos diversos mecanismos para salir del sentimiento de vergüenza y de no ser suficientes y los principales son:

Estrategias de defensa

Estos mecanismos de defensa buscan eliminar el sentimiento de deficiencia pero en realidad crean más deficiencia ya que lo que hacen es profundizar la herida de no sentir que estamos bien y la ocultamos generando que cada vez nos aislemos más al estar en un estado de poca receptividad y tener la ¨guardia¨ siempre arriba.

Al no aceptarnos por completo y rechazar esas facetas de nosotros perdemos intimidad y no podemos soltarnos en nuestras relaciones interpersonales porque siempre traemos cargando el miedo a que esa parte inaceptada en nosotros sea descubierta. En síntesis: ¨A menos que no nos aceptemos y amemos a nosotros mismos, no podemos aceptar y amar plenamente a otras persona¨.

La base para lograr aceptarnos es ser auténticos con nosotros mismos y decir la verdad sobre lo que realmente sentimos. Dicen que ¨la verdad te hará libre¨ así que todo progreso inicia con decir la verdad sobre tu experiencia. Carl Rogers dijo que ¨no fue hasta que me acepte a mí mismo tal y como soy que estuve libre para cambiar¨. Cuando tenemos e valor de vernos tal y como somos, con nuestros miedos e inseguridades, es cuando reamente podemos liberarnos.

Te comparto un ejercicio que te puede ayudar en el camino de auto-aceptarte radicalmente:

Cada vez que sientas ese sentimiento de insuficiencia:

1.- PAUSA: Dar un paso atrás y observar con atención lo que está pasando y pregúntate:

¿Qué es verdad AHORA, en este MOMENTO? Reconoce lo que sucede en el momento.

2.- NOMBRA: Dale un nombre o una etiqueta a lo que estás sintiendo o a lo que estás pensando.

3.- RECONOCE: En lugar de juzgarte, criticarte y recriminarte dile ¡Hola! Al sentimiento o pensamiento, no lo rechaces simplemente acéptalo y crea un espacio para que puedas observarlo sin engancharte. Esta es a base para crear una buena relación con tu propia mente.

4.- DILE ¡SÍ!: Aunque haya miedo, dolor o ansiedad, dile internamente ¡Sí! Tomate un té con aquellos sentimientos. El aceptarlos hace que gradualmente empiecen a perder poder sobre ti y puedas transformarlos.

Cuando hacemos esta práctica nos abrimos a la experiencia interna e iniciamos e camino para recobrar la intimidad con nosotros mismos. El auto aceptarnos implica volvernos nuestros mejores amigos y juntos caminar en la vida abiertos a la experiencia y desde esa aceptación poder seguir progresando hacia una mayor plenitud.

Espero que estas ideas te sean de utilidad

¡Vive intensamente!

Alex Valdés

Especialista en transformación humana

Aejandro.valdes @innovarte.mx

Las 7 claves de la productividad personal

¨No necesitas trabajar más, necesitas definir mejor tu trabajo¨

David Allen

Acabo de terminar el libro las 52 claves de la productividad de David Allen y sentí la necesidad compulsiva de sintetizar algunos de los conceptos y herramientas más importantes que aprendí del libro con el fin de poderlas poner en práctica en mi vida pero sobre todo de que te sean de utilidad para tu vida profesional.

Casi todas las personas tienen sueños, anhelos e ideales, pero pocas personas realmente son capaces de hacerlos realidad, un escaso número de seres humanos tienen la habilidad de producir los resultados que ellos anhelan en su vida.

La productividad personal es la aptitud que tiene una persona para que un resultado deseado e imaginado se materialice en el mundo. Es la facultad de hacer posible que las intenciones se transformen en hechos concretos, por lo tanto a mayor capacidad de producir los resultados anhelados en estas tres dimensiones, mayor productividad tendrá una persona.

El arte y ciencia de la productividad personal debería de ser un tema vital para el sistema educativo actual, ya que de su comprensión y aplicación depende en gran parte nuestra calidad de vida y sobre todo nuestro progreso.

El objetivo del método enseñado por David Allen es lograr un estado de mente ¨como el agua en reposo¨. Al mantener nuestra mente limpia, transparente y tranquila, podemos concentrarla plenamente en las cosas que realmente son importantes para nosotros y así ser poderosamente efectivos.

Sin embargo lo que nos pasa a la mayoría de las personas es que en nuestras actividades cotidianas normalmente estamos o preocupados por algo, o ansiosos por algo del futuro o hay algo que jala a nuestra atención y no nos permite estar completamente presentes en lo que hacemos. Así que la clave para lograr elevar la productividad radica en aprender a liberar a la mente de las tareas pendientes y así permitirle enfocarse en planear y organizarse sobre lo que es realmente importante.

LA PRIMERA CLAVE para aumentar tu productividad es la de resolver temas pendientes de tu pasado: A nivel subliminal somos conscientes de todos nuestros compromisos y cuando no los hemos cumplido se genera una ansiedad interna que no nos permite tener claridad mental. Los compromisos incumplidos consumen combustible mental que luego no está disponible para otros usos.

Revisa y escribe los temas incompletos de tu pasado: ciclos sin cerrar, rencores, resentimientos, comunicaciones retenidas y genera un compromiso para completar estos temas, pide ayuda de ser necesario. El simple hecho de escribirlos y traerlos a la conciencia es un gran paso y lograr completar estos temas libera gran cantidad de energía.

LA SEGUNDA CLAVE para aumentar tu productividad es la de aprender a vaciar la mente: Sacar lo que tienes en tu mente y tomar decisiones sobre lo que tienes que hacer le da libertad a tu mente.

Escribe todos tus pendientes y cuestiones importantes en tu vida en estos momentos en papel o en tu computadora y captura tus pensamientos, el hecho de exteriorizar tus ideas en algo externo le permite a tu mente soltarlas y liberar espacio para otras actividades. Hacer esto es hacer una especie de limpieza mental que creará nuevos espacios.

LA TERCERA CLAVE para aumentar tu productividad es la de dejar de gestionar el tiempo y empezar a gestionar la atención: CAMBIO DE ENFOQUE = CAMBIO DE RESULTADOS. Cuando más específica sea tu intención, más expansiva será tu capacidad creativa para realizarla.

Peter Drucker decía que el trabajo más importante del trabajador inteligente es definir su trabajo y eso es lo que hacemos al hacer las siguientes preguntas para aprender a gestionar tu atención sobre los temas pendientes: 1.- ¿Cuál es mi intención o resultado que deseo producir? y 2.- ¿Cuál es mi siguiente acción? y escribe todas tus respuestas.

LA CUARTA CLAVE para aumentar tu productividad es la de organizar todas tus acciones y pendientes en categorías de proyectos en PERSPECTIVAS: El valor de las metas en el futuro es el cambio que producen en el presente. En la medida que tengas claridad de vision, tus decisiones y tus acciones irán en una dirección definida.

Genera un mapa de todos tus proyectos al ponerlos en perspectiva de la
siguiente manera:

Acciones (pista de aterrizaje): cualquier tarea que pueda hacerse en un mismo momento, en un mismo sitio y de una sola vez.

Proyectos (3.000 metros): cualquier resultado que necesite de más de una acción para poder realizarlo.

Áreas de enfoque y responsabilidad (6.000 metros): definen con qué estamos comprometidos en nuestro día a día, es decir, nos muestran los compromisos que hemos adquirido, tanto con nosotros mismos como con otras personas.

Metas y objetivos (9.000 metros): definen dónde queremos llegar y cómo vamos a llegar ahí.

Visión (12.000 metros): sirve para tener claras las líneas generales de nuestra existencia, lo que encaja y lo que no encaja en nuestra vida y, especialmente, qué es lo que queremos tener en nuestra vida a largo plazo (más de un año, o incluso más de dos años).

Propósito y principios (15.000 metros o más): el propósito es la definición de por qué hacemos lo que hacemos y los principios son los comportamientos que nos rigen, los valores que queremos respetar sí o sí en cualquier situación.

LA QUINTA CLAVE para aumentar tu productividad es la de hacer una revisión semanal de todos tus pendientes y organizar tu semana: Es posible acallar a esa molesta parte de tu mente que te mantiene inquieto pero para eso hay que dedicarle 1 hora semanal para mantenerte al día con tus proyectos.

Tendemos a olvidar nuestras intenciones por eso necesitamos un sistema semanal para evitar que las cosas se vayan al fondo de nuestra mente por eso te invito a que religiosamente hagas el siguiente proceso cada inicio de semana:

1.- Recopilar o capturar: Escribe con el objetivo de conseguir que todas tus preocupaciones, ideas, tareas, pensamientos antes de iniciar la semana.

2.- Procesar: De todo lo que has recopilado toma la decisión de que acciones harás, cuales delegaras, cuales eliminarás y cuales postergaras.

3.- Organizar: todo lo que hemos procesado tiene que ir a algún sitio organizado de cierta forma concreta, de preferencia utiliza tu calendario o algún otro sistema como Asana para agendar tus acciones.

4.- Hacer: Ir a la acción con los compromisos bien afinados.

5.- Evaluar: Revisar los resultados, extraer aprendizajes y volver a iniciar con el paso 1.

El aplicar estas claves a nuestra vida nos permitirá tener mayor control y productividad y sobre todo mayor paz mental, recuerda que el poder personal es proporcional a la capacidad de relajación.

Vive intensamente.

Alejandro Valdés