¿En qué consiste tener una mentalidad emprendedora?

Actitud emprendedora

“El mejor momento para plantar un árbol fue hace veinte años. El segundo mejor momento es ahora”  

                                        Proverbio chino

La palabra francesa “Entrepreneur” es traducida al español como emprendedor y significa alguien que asume el reto de emprender, de llevar algo a su realización y que está creando algo nuevo. Los emprendedores se separan del resto de las personas debido a que han tomado consciente o inconscientemente 2 decisiones fundamentales:

1.- Depender únicamente de sus propias habilidades para obtener seguridad económica.

2.- Esperar obtener oportunidades en la vida gracias a agregar valor a otras personas.

Con estas 2 decisiones los emprendedores logran liberarse de la mentalidad de dependencia con la que muchas personas viven aprisionadas y asumen la postura de “nadie tiene que hacerse cargo de mí, ni una empresa, el gobierno, ni mi familia, ni la sociedad porque cualquier oportunidad que yo desee la debo de generar yo mismo/a al agregar valor a las personas” y en ese momento llegan a obtener a tener una conciencia de adultez económica, donde aprenden a pararse sobre sus propios pies y a caminar su propio camino.

Mientras la mayoría de las personas se quejan, se culpan, critican y se sientan a esperar que algo externo venga a ayudarlos, la actitud emprendedora inicia su trayecto en la búsqueda de crear nuevas posibilidades para ellos y para los demás mientras entra en un proceso de aprendizaje y crecimiento constante.

Cuando la mayoría de las personas en la economía están buscando seguridad, un horario predecible y un ingreso fijo, los emprendedores se arriesgan al no tener nada asegurado en la búsqueda de crear nuevas oportunidades y de eliminar los límites de tiempo libre e ingresos limitados, y es esta incertidumbre la que los hace más abiertos al cambio y al crecimiento ya que de no hacerlo las consecuencias serían desastrosas.

La gran paradoja es que los emprendedores que se arriesgan y son exitosos son aquellos que más seguridad económica y personal llegan a obtener en sus vidas, mientras que la gente promedio al queda se con su aparente “seguridad” a la larga llegan a tener más incertidumbre en su vida económica y personal. Todos hemos escuchado el caso de algún familiar, amigo o conocido que le dedico muchos años a trabajar en una empresa para que al paso de los años terminará siendo expulsado de la misma sin una buena retribución.

Los emprendedores se enfocan en resolver problemas y generar soluciones a través de resultados reales que pueden crear para sus clientes mientras que las personas no emprendedoras se enfocan en el esfuerzo y el tiempo.

actitud emprendedora 1

La actitud emprendedora no sólo tiene que ver con el mundo de los negocios, es realmente una postura que asumimos en la vida en donde nos vemos como causa en nuestras vidas y asumimos la completa responsabilidad de nosotros mismos. ¡Los emprendedores son unos buscadores incesantes de libertad!  Son las únicas personas en el planeta que al crecer y aprender, logran expandir sus opciones y obtienen las 4 libertades más preciadas en la vida:

1.- Libertad de tiempo

2.- Libertad económica

3.- Libertad de relaciones

4.- Libertad de propósito en la vida

¿Estás listo para desarrollar una mentalidad emprendedora? Te invitamos a nuestro programa Conciencia Alpha donde te daremos las herramientas para llevar a tu vida al siguiente nivel, ¡Contáctanos!

Los especialistas de Innovarte están para apoyarte: info@innovarte.mx

Vive intensamente.

Alejandro Valdés – Especialista en transformación humana

Las 5 disfunciones de un equipo

Reunirse en equipo es el principio, mantenerse en equipo es el progreso, trabajar en equipo asegura el éxito.- Henry Ford

El rol de los líderes dentro de las organizaciones incluye muchas funciones, todas ellas de gran relevancia para el éxito de una empresa. Estos líderes se destacan cuando ejecutan, pues en mi experiencia, aunque pueden existir grandes estrategias en ventas, operación, finanzas, etc. ninguna será relevante sino es llevada a la acción y da resultados.

¿Y quienes creen que son los responsables de esta acción? De primera instancia podríamos decir que los líderes, pero si lo pensamos detenidamente, un líder estará encargado de plantear y dirigir la estrategia.

Un buen líder toma el tiempo necesario para reflexionar sobre las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades de su entorno. Una vez entendido lo anterior, ideará un plan de acción con varios frentes o estrategias que lo harán sostenible.

Pero entonces ¿de quién depende el éxito de la ejecución de estas estrategias? Del equipo, y no me refiero a un único responsable sino a un grupo de ellos.  En este caso, el rol del líder también es de suma importancia, pues será el encargado de dar seguimiento y control a dicha ejecución.

Como líder debe saber que en todo grupo de trabajo hay 5 disfunciones latentes y debes estar pendiente de que no ocurran, pues caer en una de estas, significa caer en un círculo vicioso que te hará repetir errores una y otra vez.

Patrick Lencioni, nos presenta un modelo inteligente para construir un equipo cohesionado y nos advierte de estas disfunciones, ¿las conoces?

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*Patrick, Lancioni. Las cinco disfunciones de un equipo.

Sitúate en la parte inferior del diagrama. Como podrás ver se trata de un triángulo en el cual, la base representa el problema más común y va escalando de disfunción en disfunción. Esto es porque al presentarse una de estas problemáticas, es probable que se desencadenen las siguientes.

Te voy a contar una breve descripción de cada una de ellas, porque como líder y al estar al frente del equipo, deberás velar por la cohesión y eficacia de tu gente para que logren todo lo que se propongan:

Ausencia de confianza: Se trata de la falta de disposición para ser vulnerables en el grupo, es decir a mostrar sus debilidades, defectos, errores, peticiones de ayuda, etc.  

¿Cómo reconocerlo?
Normalmente los miembros ocultan sus debilidades, errores y faltas; además son equipos donde no se pide ayuda, se ocultan resentimientos y temen pasar tiempo juntos.

Temor al conflicto: El no tener confianza propicia que sus integrantes no seas capaces de entregarse a discusiones apasionadas y a discutir lo realmente relevante.

¿Cómo reconocerlo?
Las reuniones son aburridas, hay lucha de poder, se ignoran los temas importantes y no hay interés por las opiniones de los demás.

Falta de compromiso: Si no hay conflicto y las ideas de los miembros no son debatidas, entonces las decisiones no son verdaderamente adoptadas y aceptadas por el equipo y difícilmente se comprometen con ellas, aunque finjan estar de acuerdo en lo superficial.

¿Cómo reconocerlo?
En estos equipos hay ambigüedad entre los objetivos y las prioridades, los miembros temen al fracaso, vuelven una y otra vez a las mismas discusiones y muchas oportunidades son desperdiciadas.

Evitación de responsabilidades: la consecuencia de no tener compromiso nos lleva no tener un plan de acción ni responsables del mismo, las acciones y conductas entonces parecen ser contraproducentes para el bien del equipo.

¿Cómo reconocerlo?
Cuando esto sucede, los miembros de los equipos alientan la mediocridad, no hay cumplimiento de fechas o compromisos y el lìder se convierte entonces en la única fuente de disciplina.  

Falta de atención a los resultados: las 4 disfunciones anteriores provocan que los miembros del equipo sitúen sus necesidades individuales sobre las metas colectivas del equipo.

¿Cómo reconocerlo?
Sus miembros están más ocupados por atender conductas que suman a sus egos, el desarrollo profesional personal o el reconocimiento. Son equipos estancados que pocas veces aventajan a su competencia, pierden empleados que sí están orientados a los logros mientras el resto de los integrantes se distrae fácilmente.

El trabajo en equipo es clave para una empresa, pero en la mayoría de los casos, esta función representa el mayor reto de las organizaciones. Irónicamente, es un tema al que se le dedica muy poco tiempo pues se tiene la falsa creencia de que las personas sabemos cómo funciona el colaborar en equipo.

Te invito entonces a realizar una reflexión sobre tu propio equipo de trabajo, ¿han caído en alguna de estas actitudes todos o alguno de sus miembros? Si es caso, recuerda que el primer paso es el diagnóstico y aceptar que algo no anda bien.

Posteriormente, trabaja en una estrategia que te permita aminorar y minimizar estos comportamientos y si es el caso, acércate a un experto que pueda apoyarte en este cambio organizacional.

Los especialistas de Innovarte están para apoyarte: info@innovarte.mx


Laura Cortés
laura.cortes@innovarte.mx
Especialista en Transformación Empresarial
Innovarte

¿Cómo desarrollar una mentalidad de crecimiento?

Mentalidad de crecimiento 2

¨Todo hombre que conozco es superior a mí en algún sentido. En ese sentido, aprendo de él.¨

Emerson (1803-1882) Poeta y pensador estadounidense.

¿Qué hace posible que una persona pueda aprender y crecer constantemente? ¿Cuál es el secreto que permite que una persona pueda hacerse maestro en algún campo?

Las creaciones que Miguel Ángel, Albert Einstein, Gabriel García Márquez, Mozart y Steve Jobs generaron son prácticamente conocidas y admiradas por todos, sin embargo lo que no es muy conocido es todo el camino y el proceso que estos maestros de sus campos tuvieron que pasar para estar a donde llegaron.

La cualidad más importante que los grandes maestros tienen es su enorme capacidad de aprender. El aprendizaje es la llave que abre todas las puertas al mundo, ya que esté nos permite expandirnos, crecer y transformar nuestra forma de ver la vida. Sin embargo pocas personas llegan a ser aprendices voraces y la mayoría solo tiene algunos años en sus vidas en los cuales aprende poderosamente (los primeros años de vida) para después terminar siendo un conjunto de hábitos y tendencias que se repiten a lo largo de la vida.

¿Qué nos impide a los seres humanos aprender constantemente y seguir creciendo?

La psicóloga Carol Dweck en su libro Mindset: How You Can Fulfil Your Potential descubrió que existen 2 tipos de mentalidades con las cuales podemos hacerle frente a la vida, las cuales determinan nuestras actitudes con respecto al aprendizaje y al desarrollo personal.

  1. La primera es la mentalidad fija y es la más común en nuestra sociedad, esta forma de pensar presupone que las personas somos de una manera inmóvil y ya no tenemos oportunidad de cambiar. Las personas con esta mentalidad creen que pueden hacer muy poco por cambiar y mejorarse y piensan que son lo que son y así seguirán por el resto de sus días, son personas que no cuestionan mucho y piensan que ya saben lo que saben y que con eso es suficiente.

Muchas personas detienen su crecimiento en la vida porque se quedan anclados a conjunto de creencias e ideas que se nos introyectan desde la más temprana edad desde la familia, escuela y sociedad que moldean la manera como percibimos al mundo y a nosotros mismos y nunca aprenden a pensar, a dudar y a reflexionar por sí mismas y se convierten en autómatas que repiten una y otra vez lo que se les inculco. Este tipo de mentalidad te llevará a vivir una vida en la mediocridad y en la resignación al mantenerte estancado en la zona de confort de lo que sabes, haces y eres.

  1. La segunda mentalidad es la de crecimiento y es aquella basada en la presuposición que los seres humanos no somos productos terminados y que estamos en un proceso constante de crecimiento y desarrollo. Las personas con esta mentalidad no se ven a sí mismos como objetos fijos sino que se piensan como seres en desarrollo y construcción. Este tipo de consciencia fue la que llevo al filósofo alemán Martin Heidegger a decir que el ser humano no es otra cosa que una posibilidad, un proyecto de posibilidades y que siempre tiene la oportunidad de SER y HACER algo diferente momento a momento.

La mentalidad de crecimiento te hace ser humilde y aprender de las experiencias y de las personas ya que son conscientes de que cada experiencia trae aprendizajes si sabemos extraerlo. Son personas que cuestionan, que desafían sus propias creencias y que tienen una actitud de descubriendo constante ante la vida, son como niños con la mente libre, dispuestos a sorprenderse y aprender. Albert Einstein dijo que ¨la mente es como un paracaídas, solo funciona si está abierta¨, así que las personas en crecimiento siempre están buscando oportunidades para aprender incluso en sus propios errores.

A continuación te comparto 3 estrategias para desarrollar una mentalidad de aprendizaje:

1.- Reflexiona y hazte preguntas

No creas todo lo que piensas y duda de tus creencias ya que eso hace abrirte a nuevas posibilidades. Desarrolla el arte de hacerte buenas preguntas, ya que estas son el motor del pensamiento. Formúlate preguntas poderosas como: ¿Qué puedo aprender? ¿Qué significa para mí? ¿Cómo puede crecer y desarrollarme más?

2.- Ábrete a la retroalimentación

Elimina el concepto fracaso de tu vocabulario, en la vida no hay fracasos solo resultados. Es posible que el resultado que obtuviste no era el que deseabas pero eso no significa que hayas fracasado, significa que puedes mejorar y los resultados que obtienes es información valiosa para seguir creciendo y aprendiendo y tarde o temprano llegaras si perseveras.

3.- Aprende a concentrarte

Una mente atenta y concentrada puede hacer maravillas. Los grandes genios tienen la capacidad de concentrarse de manera prodigiosa por lo que si tú quieres aprender y crecer es necesario que puedas enfocarte poderosamente sin distraerte. La atención es como un musculo que si la trabajas se desarrolla, así que esfuérzate en hacer tus tareas con concentración y cada vez que te notes desenfocado/a regresa tu atención a lo que estabas haciendo hasta que poco a poco te concentres mejor.

Mentalidad de crecimiento

Vive intensamente

Alejandro Valdés