Tú no escoges tus retos, tus retos te escogen a ti

Retos

“Debemos estar dispuestos a dejar ir la vida que planeamos para tener la vida que nos espera”

Joseph Campbell

El fin de semana pasado tuve la fortuna de asistir a la Ciudad de las ideas 2016, un evento donde se reúnen mentes brillantes de diferentes partes del mundo para hablar de temas relevantes para la humanidad en estos momentos, se abarcan tópicos desde política, ciencia y tecnología hasta activismo y derechos humanos. Si te interesa sabe más sobre este evento visita: https://www.ciudaddelasideas.com/

Uno de los tantos Speakers que me conmovió fue Mark Pollock, un joven irlandés que perdió la vista a los 22 años por un problema con sus retinas, sin embrago esto no fue impedimento para que logrará explorar el polo sur, al convertirse en el primer hombre ciego en escalar el Polo Sur. En el año 2010 tuvo un accidente que lo dejo paralítico al caer desde el segundo piso de su departamento. Hasta la fecha está luchando con enorme entusiasmo por recuperar su movilidad y está haciendo investigaciones y colaboraciones en diferentes partes del mundo para buscar encontrar una cura para la parálisis de la medula espinal. En el proceso ha escrito un libro llamado ¨Make ir Happend¨ y es conferencista en diversas partes del mundo.

El mensaje principal de Pollock es que nosotros no escogemos los retos, que ellos nos escogen a nosotros, que no importa lo que pase en la vida, nosotros siempre tenemos la libertad de escoger nuestra actitud ante lo que pasa. No es lo que nos sucede, sino lo que hacemos con lo que nos sucede lo que marca la diferencia.

Muchos de nosotros tenemos muchos planes, ideales y anhelos que esperamos realizar pero muchas veces la vida nos lanza retos que nos hacen cambiar de dirección, puede ser que queremos trabajar en algo pero las circunstancias no nos permiten tener ese trabajo o deseamos casarnos y tener familia pero de pronto nuestra pareja nos es infiel o simplemente fallece, o todo parece marchar excelente en nuestra vida pero de pronto una enfermedad surge y nos hace cambiar la prioridad de nuestra vida. La vida cambia, las personas cambian, las circunstancias cambian, pero ¿cómo podemos sacar el máximo provecho de la vida independientemente de lo que nos suceda?

Lo que Pollock nos dice es que no hay que aferrarnos tanto a nuestras expectativas y que deberíamos de enfocarnos en aprender de las lecciones que la vida nos da, cada reto que se te presenta en la vida es una oportunidad para aprender algo nuevo, como decía el gran filosofo estoico Seneca ¨“el buen piloto, aun con la vela rota y desarmado todo, repara las reliquias de sus nave para seguir su ruta”. Es cierto que en la vida a veces las cosas no resultan como anhelamos, a veces no podemos controlar los eventos del exterior pero siempre podemos dominar lo que pasa en nuestro interior, tal vez la vida no se trata únicamente de que se realicen todos nuestros sueños sino que aprendamos las lecciones que requerimos aprender en el proceso de ir por nuestros sueños.

Soy de la creencia de que venimos a esta tierra a aprender, a tener lecciones para poder expandir nuestra conciencia y que todo lo que nos pasa, nos sucede por algo, en cada experiencia esta la semilla de un nuevo aprendizaje pero depende de nosotros el saber observarlos, es por eso que el mensaje más poderoso que me llevo de la plática de Pollock es que es vital cambiar nuestra percepción y ver que la vida no pasa hacia nosotros, la vida pasa para nosotros, todo lo que nos ocurre es una gran oportunidad de crecimiento por lo tanto hay que tener la mentalidad de un explorador, siempre descubriendo, siempre aprendiendo y siempre hacia adelante por que como dice Nietzsche ¨cualquiera que tenga un porque lo suficientemente fuerte, puede soportar cualquier como¨.  Si nuestro anhelo es crecer y desarrollarnos como seres humanos, si nuestro deseo más profundo es ser nuestra mejor versión de nosotros mismos para poder servir a otros, entonces cualquier adversidad será una gran oportunidad para avanzar en el camino y la vida se convierte entonces en una aventura atrevida.

Vive intensamente

Alejandro Valdés