Cómo aprender a manejar la frustración: 4 Claves para cultivar una mente serena

Uno de los rasgos distintivos de los emprendedores exitosos es su capacidad para lograr cosas y materializar sus intenciones en el mundo, pero este gran poder tiene un lado negativo: la baja tolerancia a la frustración, pues como en el pasado han experimentado grandes éxitos, esperan y trabajan para que las cosas sucedan como ellos desean, pero muchas veces esto no ocurre y la frustración se apodera de sus mentes. Muchos saben manejarla pero otros no, es por eso que decidí escribir este blog y poder ayudar a aquellas personas a las que les cuesta trabajo saber manejar la frustración.

Todos nos hemos sentido frustrados en alguna ocasión, cuando se nos hace un nudo en la garganta y nuestro corazón late a mil por hora porque sentimos que nos topamos contra un muro que no nos deja avanzar. La frustración es una emoción que surge como resultado de no poder alcanzar algo que deseamos, sucede que cuando percibimos que hay algo que se interpone en nuestro camino.

La frustración es una emoción aflictiva que nace de la ira, la cual es la respuesta más primaria y automática ante una situación que consideramos como una amenaza para el cumplimiento de nuestros anhelos o porque sentimos algún tipo de agravio. La ira se convierte en frustración cuando la situación no mejora y somos conscientes que nuestra estrategia no está funcionando y es muy probable que no alcancemos nuestro objetivo.

El problema con las emociones negativas como la frustración es que distorsionan nuestra percepción de la realidad y nuestra visión se acorta porque lo que si no aprendemos a transformarlas corremos el riesgo de quedarnos presa de la negatividad y tomar decisiones irreflexivas que en lugar de mejorar la situación, la empeoren. Todos en algún punto de nuestras vidas hemos presenciado escenas en las cuales una persona dominada por la ira, la frustración o el enojo hace cosas agresivas que lastiman a otras personas, ya sea que use la violencia física o las palabras para dañar a otro ser.

En el Tíbet tienen un proverbio que dice ¨Con el cuerpo podemos romper un hueso y con las palabras podemos destrozar un corazón¨, que sirve como alerta para ser conscientes que toda la violencia en el mundo es consecuencia de la ira y el odio, por eso siempre hay que pensar antes de hablar y actuar y cuando estemos cegados por la ira es mejor abstenerse de hacerlo.

Cuando la frustración no es procesada y transformada surge el enojo y el rencor que ya es un sentimiento por lo que es mucho más estable y duradero y que solo lo pueden albergar los seres humanos. Por ejemplo si tú le quitas la comida a tu perro cuando éste come seguramente experimentara cierto grado de ira pero pasados unos minutos se le olvidará casi por completo, a diferencia de un ser humano el cual al recibir una ofensa o una agresión puede permanecer con el resentimiento por meses e incluso años, debido a que la frustración se ha transformado en enojo y a partir de ese sentimiento se coloreara su percepción del mundo.

Cuando nuestras emociones negativas no son transformadas en positivas estás se guardan en nuestro interior como sentimientos de rencor y odio quedando así anclados en el pasado y dañando considerablemente nuestra salud física, emocional y mental.

Transformación de la frustración

Te comparto algunas estrategias que te pueden servir para transformar a la frustración:

1.- GENERA CONCIENCIA.

Lo primero que tenemos que hacer es tener consciencia de que nos sentimos frustrados. Reconocer nuestros tropiezos o sentirnos desilusionados no nos convierte en personas débiles, al contrario tener consciencia y reconocer nuestras debilidades nos hace ser una persona fuerte. Una forma fácil de llevar nuestra atención hacia nosotros mismos es observar a nuestro cuerpo, notar nuestro ritmo de respiración, nuestras sensaciones y gestos, así cuando notemos que estamos alterados es momento de parar y no dejar que la emoción se haga más grande y nuble nuestra visión. Puedes utilizar la técnica PARAR

PA – Deja de hacer lo que estás haciendo, haz una pausa

R– Respira, inhala y exhala.

A – Atención, lleva tu atención hacia tu cuerpo y relájalo mientras tomas un par de respiraciones

R – Regresa, vuelve a tus actividades con una mente en calma.

2.- CULTIVA LA PACIENCIA.

Para contrarrestar las emociones negativas debemos de usar la fuerza de oposición o antídoto que ayuda a neutralizarla. En el caso de la frustración el antídoto es la paciencia.

La emoción negativa se neutraliza

Una idea que ayuda mucho para cultivar la paciencia es que en la vida hay que aceptar que siempre en algún punto hay dificultades y que no siempre podemos obtener lo que queremos cuando lo queremos, así que hay que saber esperar mientras aprendemos de las experiencias y crecemos.  En la vida siempre tenemos 2 opciones, obtenemos lo que deseamos lo cual es un logro o no obtenemos lo que deseemos lo cual es una oportunidad de aprendizaje.

Utiliza las frases del gran Santideva:

¨Si existe una solución, ¿Qué necesidad de preocuparse?, si no existe una solución, ¿Qué sentido tiene preocuparse¨

3.- APRENDE DE TUS EXPERIENCIAS

Cuando sientes frustración en lugar de quedarte enfrascado/a en esa emoción destructiva, ocúpala para reflexionar y observar que fue lo que sucedió y busca descubrir las causas del porque no lograste lo que deseas. Piensa en que si no obtuviste lo que anhelabas posiblemente se deba a 2 factores:

a) Tu estrategia no es la correcta

b) La ejecución de la estrategia no fue la adecuada

Al analizar estos 2 puntos puedes desarrollar un plan de acción para mejorar y en la siguiente ocasión alcanzar tus objetivos.

4.- CULTIVA EL PERDÓN

En la vida muchas veces nos vamos a enfrentar a personas con poco nivel de conciencia que nos ofendan o nos agredan pero en lugar de guardarles rencor hay que aprender a perdonar. Perdonar es comprender y al hacerlo nos liberamos, cuando no perdonamos a las personas o a nosotros mismos nos ponemos un grillete y vivimos presas del rencor o la culpa y esto nos hace vivir cargando todas estas emociones negativas. Perdonar es liberarte a ti mismo/a de esas emociones negativas, sabiendo que eso no cambia el pasado pero si ensancha el futuro porque nos liberamos de la negatividad.

El perdón no es excusar el comportamiento del ofensor, es abandonar el resentimiento y contemplar al otro como un ser humano a pesar de lo que ha hecho.

Espero que estas ideas hayan sido de tu utilidad.

Vive intensamente.

Alejandro Valdés

Alejandro.valdes@innovarte.mx

El poder de la auto-aceptación radical

auto-aceptación radical

¨Aceptar lo que te toca vivir a pesar de que no te guste o no estés de acuerdo, es decirle SI a la vida¨

Según Tara Brach (2014) autora de libro ¨Aceptación radical¨, el cual recomiendo ampliamente, nos dice que la aceptación radical es una disposición a experimentarnos tal y como somos y vivir nuestra vida tal y como es, lo cual se traduce en un estado de paz y calma mental que se logra al fluir con la vida. Sin embargo poder vivir así resulta en un reto casi imposible para muchas personas en la actualidad.

¿Qué nos impide aplicar la aceptación radical a nuestras vidas y principalmente a nosotros mismos?

Cuando que somos niños y nuestra facultad racional es mínima, nos vemos expuestos a un sinfín de mensajes y condicionamientos socio-culturales sobre aquello que es bueno, malo, deseable, detestabe, admirable, etc. en el mundo, un conjunto de ideas que a la larga forman nuestro modelo de a realidad.

Todo inicia en nuestra familia donde nos prestamos como cera banda a la educación de nuestros padres, los cuales introyectan sus creencias sobre la vida y el mundo hacia nosotros sin que tengamos mucha conciencia. Después la escuela y la sociedad terminan por definir los estándares aceptables y nos apropiamos de creencias como: ¨Tengo que ser especial¨,¨Tengo que trabajar duro para ser exitoso¨, ¨Tengo que verme bien¨, etc. y así se estructuran los modelos sobre cómo debemos de SER para ser aceptados y reconocidos en la sociedad.

El problema es que muchas veces esos estándares son muy elevados y el buscar alcanzarlos genera mucho estrés y ansiedad. Por ejemplo en México la mayor parte de la población es mestiza, sin embargo en los medios de comunicación (televisión, revistas, cine) se nos comunica que el ideal de belleza es el de alguien de raza europea o anglosajona y el resultado es que las personas que no cumplen con el estándar se sienten inferiores e insatisfechas consigo mismas.

Recuerdo que durante mucho tiempo de mi niñez y adolescencia sentía que algo estaba mal en mí, tenía una sensación de no ser suficiente, de sentir que como yo era no podía encajaba en el estándar que se esperaba de mí y esto me hacía sentirme mal conmigo mismo, y mi estrategia fue la de ocultar y reprimir ciertas partes de mí, que a mis ojos eran ¨inaceptabes¨ y construir mecanismos de defensa para que esa parte vulnerable de mí no fuera descubierta.

Muchas personas no están a gusto consigo mismas porque la distancia entre lo que creen que deberían de ser y lo que son es vasta, y esa distancia no les permite auto-aceptarse.

Hace algunos años la revista Times público que el mayor miedo para muchas personas es de hablar en público, incluso superaba para muchos el miedo a la muerte. La razón por la cual exponernos en público nos dé tanto miedo, es la vergüenza a vernos y sentirnos como insuficientes que es a raíz del porque no nos aceptamos.

Los seres humanos usamos diversos mecanismos para salir del sentimiento de vergüenza y de no ser suficientes y los principales son:

Estrategias de defensa

Estos mecanismos de defensa buscan eliminar el sentimiento de deficiencia pero en realidad crean más deficiencia ya que lo que hacen es profundizar la herida de no sentir que estamos bien y la ocultamos generando que cada vez nos aislemos más al estar en un estado de poca receptividad y tener la ¨guardia¨ siempre arriba.

Al no aceptarnos por completo y rechazar esas facetas de nosotros perdemos intimidad y no podemos soltarnos en nuestras relaciones interpersonales porque siempre traemos cargando el miedo a que esa parte inaceptada en nosotros sea descubierta. En síntesis: ¨A menos que no nos aceptemos y amemos a nosotros mismos, no podemos aceptar y amar plenamente a otras persona¨.

La base para lograr aceptarnos es ser auténticos con nosotros mismos y decir la verdad sobre lo que realmente sentimos. Dicen que ¨la verdad te hará libre¨ así que todo progreso inicia con decir la verdad sobre tu experiencia. Carl Rogers dijo que ¨no fue hasta que me acepte a mí mismo tal y como soy que estuve libre para cambiar¨. Cuando tenemos e valor de vernos tal y como somos, con nuestros miedos e inseguridades, es cuando reamente podemos liberarnos.

Te comparto un ejercicio que te puede ayudar en el camino de auto-aceptarte radicalmente:

Cada vez que sientas ese sentimiento de insuficiencia:

1.- PAUSA: Dar un paso atrás y observar con atención lo que está pasando y pregúntate:

¿Qué es verdad AHORA, en este MOMENTO? Reconoce lo que sucede en el momento.

2.- NOMBRA: Dale un nombre o una etiqueta a lo que estás sintiendo o a lo que estás pensando.

3.- RECONOCE: En lugar de juzgarte, criticarte y recriminarte dile ¡Hola! Al sentimiento o pensamiento, no lo rechaces simplemente acéptalo y crea un espacio para que puedas observarlo sin engancharte. Esta es a base para crear una buena relación con tu propia mente.

4.- DILE ¡SÍ!: Aunque haya miedo, dolor o ansiedad, dile internamente ¡Sí! Tomate un té con aquellos sentimientos. El aceptarlos hace que gradualmente empiecen a perder poder sobre ti y puedas transformarlos.

Cuando hacemos esta práctica nos abrimos a la experiencia interna e iniciamos e camino para recobrar la intimidad con nosotros mismos. El auto aceptarnos implica volvernos nuestros mejores amigos y juntos caminar en la vida abiertos a la experiencia y desde esa aceptación poder seguir progresando hacia una mayor plenitud.

Espero que estas ideas te sean de utilidad

¡Vive intensamente!

Alex Valdés

Especialista en transformación humana

Aejandro.valdes @innovarte.mx

¿Somos libres o estamos determinados?

Somos libres o estamos determinados

¨El ser humano está dotado de libre albedrío, y puede elegir entre el bien y el mal. Si sólo puede actuar bien o sólo puede actuar mal, no será más que una naranja mecánica.¨

La naranja mecánica (1962)

¿El éxito en la vida de una persona depende de la buena suerte o de sus decisiones? ¿Podemos hacer algo para escribir nuestro futuro o el destino ya está marcado? ¿Somos realmente creadores de nuestro rumbo o más bien somos víctimas de nuestro entorno?

Durante mucho tiempo ha habido un antiguo debate filosófico para lograr comprender que genera el destino de los seres humanos. Por un lado el pensamiento determinista dice que las personas estamos condicionadas y determinadas por nuestros genes y por nuestro medio ambiente y que en realidad no somos libres de tomar decisiones por nosotros mismos, así que el destino ya está marcado.  Por otro lado los creyentes en el libre albedrio dicen que somos nosotros los que tomamos nuestras decisiones de manera voluntaria y libre por lo cual somos responsables de nuestro destino.

Los antiguos Romanos tuvieron también este doble enfoque dentro de su mitología y al determinismo lo asociaban con la diosa Fortuna la cual estaba simbolizada por una mujer que tenía una venda en los ojos y que iba repartiendo monedas al azar mientras cargaba una rueda. Fortuna era una deidad muy popular ya que la gente que creía en ella pensaba que todo el bien o el mal que los seres humanos pudieran experimentar en la vida dependía del poder de la diosa y ella ya había escrito el destino de los hombres, así que nada podrían ellos controlar.

Había otra diosa a la que podemos asociar con el libre albedrío que se llamaba Disciplina que a diferencia de Fortuna era menos popular porque era la encargada del trabajo duro, del esfuerzo, de la educación, de la motivación y de todas aquellas cosas que si podemos controlar y que si las hacemos obtendremos los resultados.

La mayoría de las personas nos alternamos entre ambas posturas, por ejemplo cuando tenemos éxito en la vida y alcanzamos lo que deseamos tendemos a pensar que se debe a nuestro propio esfuerzo y a nuestras acertadas decisiones, sin embargo cuando fracasamos o los resultados no son lo que anhelamos nos inclinamos a pensar que es gracias a la mala suerte o al ambiente exterior que propicio dichos resultados y evadimos la responsabilidad y es así como esta dicótoma nunca logra resolverse.

Mi opinión es que caemos en un error al tratar de pensar o que somos totalmente deterministas o que somos completamente libres y que todo depende de nuestras decisiones. La idea que propongo es que nuestra vida es una mezcla entre determinismo y libre albedrio y que al conjugar a ambos nos dan los ingredientes para poder comprender mejor nuestra vida. Es cierto que el medio ambiente influye en nuestras decisiones e impulsos pero siempre podemos decidir nuestra respuesta y nuestra actitud ante el mundo si es que tenemos consciencia.

Lo que ya está determinado en nuestra vida es aquello sobre lo que tenemos casi nulo control e incluyen cosas como:

  • Nuestros genes
  • Nuestra edad
  • Nuestro pasado
  • El lugar donde nacimos
  • Nuestros padres
  • Las características de otras personas

Lo que si podemos controlar y depende de nuestras decisiones son cosas como:

  • Nuestra actitud
  • Nuestros comportamientos
  • Nuestro aprendizaje
  • Nuestras decisiones

Podemos decir que el determinismo son las cartas con las que te toco jugar el juego de la vida (no lo puedes controlar) y el libre albedrío es la manera como decides jugar con dichas cartas (lo que si puedes controlar). Así que si nos enfocamos a aceptar y estar en paz con aquello que no podemos controlar y si además nos enfocamos y nos esforzamos por mejorar aquello sobre lo que si podemos controlar habremos dado un gran salto en nuestra evolución personal.

Finalmente me gustaría concluir con una idea que le aprendí a Marshall Goldsmith que logra reconciliar ambas posturas al decir que ¨Yo creo mi mundo y al mismo tiempo mi mundo me crea a mi¨, es decir que somos creadores de nuestra propia experiencia sin embargo somos influidos también recíprocamente por el mundo y aquello que no podemos controlar y así se da un balance en el YO y el MUNDO.

En el siguiente cuadrante expongo como lo ideal sería estar en el CUADRANTE IV ya que al vivir en el somos conscientes de que hay cosas que yo no puedo controlar, que no dependen de mí y que me influyen pero también me doy cuenta de que soy creador de aquello que si depende de mí y eso me pone con la responsabilidad de crear mi propio mundo.

Libre o determinado

Vive intensamente.

Alejandro Valdés